Negligencia de la Clínica Soma

Hacia las 8:15 a.m. de este martes 26 de noviembre de 2013 un ciudadano fue atropellado por una motocicleta en la Avenida Oriental de Medellín. El conductor no huyó del lugar, inmediatamente se acercó a los agentes de tránsito. Este ocurrió diagonal a la Clínica Soma. Yo no vi en detalle cómo estaba el señor, pero estaba inmóvil, al parecer inconsciente, algunas personas decían que “se desangraba”.

Mientras cada vez más agentes de tránsito y policía se acercaban al punto del accidente, más tiempo transcurría sin que el señor fuera trasladado a un centro hospitalario o se acercaran paramédicos.

Leer más

«Cuando estuve tan enferma, ni los médicos de España ni los americanos se atrevieron a curarme. Me aseguraron que debían partirme el intestino, partirme el colon, hacerme una operación y meterme una tripa de cordero. Me decían que mi cuerpo lo rechazaba, que nada servía conmigo. Que tenía cáncer y que me iba a morir. Así no más me lo decían. Pero yo no me dejo morir: cuando tengas ganas de morirme, ya me daré cuenta. Vine entonces a ver el chamán y se burló de aquellos médicos. Vomité, me desmayé, creí morirme… pero me curó. Me envolvió en hojas de árboles, hizo un colchón de hojas de árboles para mí, y descansé hasta la mañana siguiente. ‘¡Ah, no es verdad!’, me decían los médicos después. ‘¿Cómo es posible que esté usted curada?’ Allí se reunieron siete médicos, siete médicos en junta, y se rieron de mí. La hernia hiatal había desaparecido y yo estaba mejor que nunca, ni tripas de cabro, ni de vaca, ni de cordero. Triste es que los doctores no conocieron cómo habría de curarme, pero aún es más doloroso que no me creyeran y que siguieran aferrados a su ignorancia.»
— Fragmento del libro Y si quieres saber de mi pasado de la excepcional Chavela Vargas. Página 16.

De salud como limosna a “país inviable”

A mi que tanto me ha enojado una etiqueta recurrente, la de , me preocupa que cada día lo seamos más, empezando por estado actual y “funcionamiento” del sistema de salud colombiano. ¿Cómo no va a ser inviable un país en el que ningún funcionario le para bolas al despilfarro ridículo de recursos públicos de la salud? La señora Ministra, La Superintendencia Nacional de Salud, ¡todas las instancias y funcionarios! se hacen los locos como si la veeduría y administración del sistema no fuesen de su competencia y responsabilidad. Ellos ni vigilan, ni regulan, ni toman cartas en el asunto: su negligencia pasma y enoja. En tanto que directores de hospitales, doctores y funcionarios de todas los tamaños y sabores siguen haciendo, cada día más, ochas y panochas con los recursos públicos para salud. Hacen de todo menos destinarlos a lo esencial y justo: atención en salud de millones de colombianos de todos los estratos que merecen trato digno, integral y oportuno.

La salud, se supone, es un derecho fundamental según consta en Constitución Política de Colombia. Pero no, en lugar de cumplimiento, lo que hay es cinismo, descaro, corrupción, despilfarro, en torno a este derecho VITAL. Es decir: hay de todo, menos garantías y servicios -ni siquiera aceptables- en sistema de salud colombiano.

Servicios dignos en salud que parecen más limosna o utopía hacen que Colombia, si, aunque duela y enoje, sea un país casi inviable.

¿Ideas? Mi ignorancia sobre administración es infinita. Yo veo todo tan descuajado y con tanto desespero sólo se me ocurre una idiotez: empezar de cero. Qué tristeza.

CONTEXTO
En Caracol Radio » Hospital de Meissen compraba vinos y quesos importados con recursos públicos
En Revista Semana » Corrupción en hospitales, una vergüenza capital
En El Colombiano » Intervención de Saludcoop fue planeada
En El Tiempo » 'Exgerente del Meissen volvió m… esto': Secretario de Salud
En El Espectador » Razones del colapso en Caprecom